La mujer y el deporte tres mil años atrás

La participación de las mujeres en la actividad física ha sido, desde siempre, menor que la de los hombres. Su acceso al ámbito deportivo fue tardío y difícil. Los estereotipos sociales y culturales funcionaron como barreras que frenaron la inclusión del sexo femenino ya desde los comienzos de la historia.

Los relatos de mujeres deportistas en la antigua Grecia hacia el año 766 antes de Cristo son muy escasos, a pesar de que el deporte, para la mayoría de las polis, era un aspecto considerado fundamental en la educación y formación de los ciudadanos. Con el paso del tiempo, comenzó a creerse que un ejercicio liviano, como por ejemplo la carrera o los juegos de pelota, eran saludables también para la mujer, y que si lo deseaban, podían practicarlos. Ya por estos tiempos, se excluía la participación de las mujeres no solo como deportistas, sino también como espectadoras. Solo las solteras podían asistir a los juegos y presentaciones atléticas, ya que la pena para las mujeres casadas que observasen a los deportistas en acción era la muerte. Los hombres competían desnudos, exhibiendo sus cuerpos como símbolo de perfección, dedicación y fortaleza.

Kallymera figura en la historia como una madre perteneciente a una familia de atletas que se vistió como entrenador y acompañó a su hijo a una de las competencias. Por el camino de Scillus a Olimpia, hay después del cruce del río Alpeio una montaña con un acantilado llamada el monte Typaeum. Según la ley, se arrojaba por aquel precipicio a cualquier mujer que fuera sorprendida presenciando las presentaciones atléticas u ose estar de ese lado del río Alpeio durante los días prohibidos a las mujeres. Como consecuencia, a todos los entrenadores, para acceder al recinto, se les solicitaba la prueba de desnudez. En un intento por llegar a la zona prohibida, Kallymera  debió enseñar su cuerpo y fue atrapada, sufriendo el castigo establecido.

Podemos afirmar que los Juegos Olímpicos marcaron un antes y un después en la historia del deporte, ya que abrieron las puertas a las féminas en el año 1900. El cambio se hizo evidente y real, a pesar de que su gran estratega, Pierre Coubertin, argumentaba que la presencia de la mujer en un estadio resultaba poco interesante, incorrecta y antiestética. Varias mujeres de la nobleza obtuvieron una victoria en la modalidad de carrera de caballos, siendo la princesa Kanitska la primera vencedora.

“Yo Cyniska, descendiente de los reyes de Esparta, coloco esta piedra para recordar la carrera que ganó con mis rápidos pies, siendo la única mujer de toda Grecia en ganar”

Esta frase, según Pausanias, historiador y geógrafo griego, esculpida en la base de un monumento de Olimpia, es una evidencia sobre la exclusión de las mujeres de la práctica deportiva en la antigua Grecia, de la misma manera como lo eran de casi toda la vida pública. A partir de este suceso, las mujeres se vieron motivadas por el entusiasmo y decidieron participar de otras carreras. Es importante destacar que las únicas que participaban eran damas de clases sociales altas y de títulos nobles.

A pesar de las restricciones y prohibiciones existentes en Grecia, en el mes de septiembre, poco después de los juegos masculinos, se celebraba un concurso deportivo en Argos en honor de la diosa Hera y reservado solo para ellas. Los juegos se denominaban los Juegos Hereos y todas las mujeres de las polis podían participar. Se trataba de una carrera a pie, más corta que la del estadio, de aproximadamente 190 metros de distancia. Las mujeres, a diferencia de los hombres, no competían desnudas, sino que vestían túnicas hasta las rodillas, con el hombro y el pecho derecho al descubierto. La vencedora recibía una corona de olivo y parte de una vaca sacrificada.

Escultura griega de mujer en carrera.

Escultura griega de mujer en carrera.

Finalmente, durante la Época Romana, el deporte femenino se propagó debido a la imposición de la gimnasia como parte de la educación de los estudiantes.

Mosaico Romano de mujeres practicando las disciplinas de salto, disco y carrera.

Mosaico Romano de mujeres practicando las disciplinas de salto, disco y carrera.

Fuentes consultadas: Blog Mujer y Deporte, Blog del discóbolo, Identidad y estereotipos de la mujer en el deporte.

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